Cirugía Endoscópica

Contar con tecnologías y conocimientos que buscan mejorar la atención al paciente es una de las principales premisas del equipo del doctor José Luis Castillo.

La cirugía endoscópica consiste en una microcirugía, que supone una mínima invasión, que permite llegar al lugar preciso de la patología y tratar de una manera más eficaz al paciente.

Las ventajas de este tipo de intervenciones frente a las tradicionales son muchas. Es menos agresiva, conlleva menos complicaciones y la recuperación es muy rápida, menos tiempo de hospitalización y las cicatrices son muy pequeñas e incluso no existen.

Servicios de Cirugía Endoscópica

1. Histeroscopia diagnóstica

La histeroscopia es una técnica endoscópica mediante la cual se visualiza el interior del útero. Por tanto, todo proceso patológico que se produzca dentro de la cavidad uterina puede beneficiarse del diagnóstico histeroscópico. Las indicaciones de la histeroscopia diagnóstica son los sangrados uterinos anormales, la esterilidad e infertilidad, el diagnóstico del cáncer de endometrio, la confirmación de pólipos, miomas y tabiques; la localización de cuerpos extraños o de restos abortivos y placentarios. La histeroscopia diagnóstica pude realizarse sin anestesia, en algunas pacientes se requiere sedación.

2. Histeroscopia quirúrgica

Mediante esta técnica nos podemos introducir en la cavidad uterina con un sistema óptico y además un canal operatorio a través del cual se pueden realizar múltiples intervenciones: Extirpación de pólipos y miomas, resección de tabiques uterinos y adherencias, ablación del endometrio, anticoncepción y esterilización. La histeroscopia quirúrgica precisa anestesia, generalmente la realizamos con anestesia raquídea.

3. Pólipos

Los pólipos endometriales son frecuentes y aumentan en las mujeres mayores de 50 años. En ocasiones son funcionales y asintomáticos. Otras veces producen sangrados irregulares o excesivos. En pacientes en tratamiento con técnicas de reproducción asistida, ya sea inseminación intrauterina o fecundación in vitro, deben extirparse por tener un efecto negativo sobre la implantación del embrión. En mujeres postmenopáusicas también deben extirparse para descartar totalmente la posibilidad de cáncer endometrial.

4. Miomas

Los miomas son los tumores benignos más frecuentes del útero, apareciendo hasta en el 30% de mujeres en edad reproductiva. Cuando los miomas están dentro de la cavidad uterina o desde la pared se introducen en ella, hablamos de miomas submucosos, estos son los que con mayor frecuencia provocan hemorragias y pueden causar infertilidad. Antes estos miomas necesitaban una cirugía abierta para extirparlos, hoy día con la técnica histeroscópica los extraemos a través del cuello uterino con menos complicaciones y conservando el útero íntegro en mujeres que desean tener hijos.

5. Adherencias uterinas

Asherman en 1948 describió un síndrome que lleva su nombre, consistente en la producción de sinequias (adherencias) en el interior de la cavidad uterina. Esas lesiones se producen por traumatismos sobre la mucosa uterina. Los traumatismos que más frecuentemente lo producen son los legrados uterinos, especialmente en interrupción provocada del embarazo, abortos retenidos y los realizados postparto. Las sinequias uterinas pueden provocar ausencia de menstruación e infertilidad, siendo la vía histeroscópica ideal para extirpar esas adherencias e intentar restaurar la cavidad uterina.

6. Tabiques

El tabique (septo) es la malformación congénita uterina más frecuente. Puede ser total o parcial ( útero subsepto). Se asocia a una incidencia alta de aborto y parto pretérmino. El tratamiento vía histeroscópica ha desplazado por su sencillez, seguridad y mejores resultados a los antiguos tratamientos, que requerían cirugía abierta y apertura del útero para resecar el tabique.

7. Ablación Endometrial

Es una técnica que consiste en la resección del endometrio, puede realizarse vía histeroscópica. Es de gran utilidad en mujeres que tienen hemorragias y anemia. Puede realizarse como complemento a extirpación de miomas y pólipos en pacientes que presentan sangrados abundantes. Tiene muy buenos resultados y en muchos casos evita una histerectomía, la extirpación total del útero, que es una cirugía más agresiva y con mayores complicaciones. Requiere siempre biopsia endometrial previa, para descartar la posibilidad de cáncer de endometrio.

8. Laparoscopia diagnóstica

La laparoscopia consiste en la introducción en la cavidad abdominal de una óptica, con una luz fría, que nos permite su visualización. Puede utilizarse con objetivo de diagnosticar y/o realizar un tratamiento quirúrgico. La laparoscopia diagnóstica se utiliza para el estudio de muchos problemas pélvicos. El dolor es la indicación más habitual y puede obedecer a diferente patología ginecológica, intestinal o vesical. Puede ayudar a confirmar la permeabilidad de las trompas.

9. Cirugía laparoscópica

La cirugía laparoscópica se inició en los años 70-80. Curiosamente fuimos los ginecólogos los que iniciamos esta técnica, que luego se ha extendido a otras especialidades quirúrgicas. La primera técnica aceptada de forma general fue la ligadura tubárica. Las pequeñas incisiones, rápida recuperación, disminución de las complicaciones y mejor visualización para el cirujano favorecieron su crecimiento y expansión. Dificultan su realización las adherencias causadas por cirugía abdominal previa, apendicitis, hemorragias por rotura de embarazo ectópico o quistes de ovarios. La obesidad es una contraindicación relativa. Las operaciones más frecuentes son:

  • Ligadura Tubárica
  • Cirugía Anexial
  • Miomectomía
  • Histerectomía
  • Cirugía Oncológica

10. Ligadura tubárica

Fue la primera técnica que se realizó por laparoscopia. Se realiza habitualmente con dos puertos de entrada, el umbilical para introducir el laparoscopio y otro suprapúbico para la pinza de electrocoagulación bipolar. Requiere anestesia general y puede realizarse como cirugía ambulatoria. Las complicaciones son muy bajas y la recuperación precisa dos días.

11. Cirugía Anexial

Los anejos están formados por los ovarios y las trompas de Falopio. Dentro de la patología de las trompas está el embarazo ectópico, que cuando requiere tratamiento quirúrgico la cirugía laparoscópica ofrece la posibilidad de una intervención más rápida y menos agresiva, con producción de menos adherencias; se pude aspirar la sangre y practicar una incisión en la trompa para extraer el embarazo ectópico ( salpingostomía ) o extirpar el trozo de trompa donde está (salpinguectomía).

A veces la trompa se altera como consecuencia de una infección pélvica, estas infecciones y sus secuelas pueden también tratarse por laparoscopia. En casos de hidrosalpinx ( acumulo de líquido dentro de la trompa como secuela de una infección ) cuando vamos a realizar una fecundación in vitro es imprescindible extirparlos, dado que ese líquido es tóxico para el embrión dificultando su implantación y por tanto disminuyendo posibilidad de embarazo. El tratamiento de los quistes de ovario por cirugía laparoscópica es hoy día la técnica más utilizada en la práctica clínica. Según la naturaleza del quiste, tamaño, edad de la mujer y deseos reproductivos se realiza cirugía conservadora ( se extirpa solo el quiste conservando el resto de ovario sano, esto se denomina quistectomía ) o bien se extirpa todo el anejo, salpingo-ooforectomía.

12. Miomectomía

La miomectomía laparoscópica está cobrando popularidad. Los miomas pediculados se extraen fácilmente. Los miomas suberosos o intramurales son más complicados, requieren sutura de la pared uterina y si son grandes un aparato que los fragmenta para facilitar su extracción.

13. Histerectomía

La laparoscopia se empleó por primera vez en la histerectomía como ayuda para la histerectomía vaginal. La vía vaginal, siempre con un cirujano experto y equipo entrenado, es aceptada como segura, desde hace tiempo, para la extracción completa del útero y los ovarios sin necesidad de abrir el abdomen (laparotomía). La dificultad de la vía vaginal es la escasa visualización de la parte superior de la pelvis. La existencia de quistes de ovarios, un útero muy grande o la presencia de adherencias dificultan la histerectomía vaginal. Mediante la laparoscopia se visualizan perfectamente esas estructuras y facilita la intervención que luego se continua extrayendo el útero por vía vaginal.

La histerectomía vaginal asistida por laparoscopia tiene, respecto a la vía abdominal, una disminución en el sangrado, estancia hospitalaria y dolor postoperatorio, facilitando una recuperación más rápida.

14. Cirugía Oncológica

A comienzos de los años 90, se describieron las primeras intervenciones de cirugía oncológica realizada por laparoscopia. Hoy día se ha extendido, siendo el cáncer de endometrio la patología oncológica ginecológica que más se aborda por laparoscopia. La extirpación de los ganglios linfáticos pélvicos y paraaórticos, se realiza de forma adecuada por laparoscopia.

15. Robótica

La cirugía mediante plataforma robótica, la más reciente es la llamada da Vinci, mejora la óptica y facilita el manejo de los instrumentos mediante una visión tridimensional, respecto a la laparoscopia convencional. El problema es el gran coste económico, tanto de la inversión inicial como del material desechable.

Hay que esperar que se demuestren importantes ventajas de seguridad, estancia hospitalaria, pérdidas de sangre etc. para que se convierta en la rutina de la cirugía mínimamente invasiva.

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